También llamado  Anfiteatro Flavio en la antigüedad, es un símbolo de la eternidad de Roma construido en el siglo I D.C, en el centro de Roma, en la época del imperio Romano.

Su arquitectura casi perfecta le ha permitido subsistir 2.000 años a pesar de los incendios, terremotos y los sistemáticos saqueos que ha sufrido a lo largo de la historia. Originalmente poseía la capacidad para 50.000 asistentes, acomodadas en 80 filas de gradas. Los lugares más cercanos de la arena eran para el Emperador y los Senadores. A medida que estos se alejaban de la arena, descendían los estratos sociales que los ocupaban. Allí se llevaban a cabo luchas entre gladiadores,  bestias y algunos otros espectáculos públicos.

Como llegar

El Coliseo está en el centro de la ciudad de Roma, al este del foro romano. Para llegar al Coliseo se puede usar el transporte público de Roma, ya sea en metro o en autobús.

Para llegar en el Metro de Roma al Coliseo, se debe usar la línea B y bajar en la estación Colosseo.

Para llegar en autobuses públicos de Roma, se puede usar cualquiera de las siguientes líneas: 75, 85, 87, 117, 175, 186, 810, 850.

El autobús turístico de la Ruta 110, pasa por el Coliseo y otros puntos importantes de la ciudad, por lo que es recomendable usarse si quieres conocer un poco más de Roma.

Atracciones

El Coliseo es el primer lugar que hay que visitar en Roma, por ser una de las principales atracciones de la ciudad.

Para conocer el Coliseo se puede hacer por visitas guiadas en grupos o en grupo pequeño. Estas visitas guiadas te dan acceso al área arqueológica del Foro Romano, donde se tiene la oportunidad de ver un destello de la opulencia de la antigua Roma.

Gastronomía

Viajar a Roma ,es sin duda,  disfrutar de la comida típica de Italia. Los platos suelen ser sencillos y estar elaborados con ingredientes muy cotidiano. Sus orígenes están en  las cocinas campesinas y su principal cometido era aportar buenas dosis de energía.

Fiori di Zucca: Es uno de los antipasti (entrantes) más populares de la cocina romana. Se trata de flores de calabacín rebozadas y fritas. A veces van rellenas de otros ingredientes como queso, anchoas o gambas.

Supplì alla romana: Son unas croquetas de arroz con mozzarella en el centro, que pueden llevar salsa de carne o tomate.

Spaghetti alla carbonara: Este platillo lleva huevo batido, panceta, queso parmesano o pecorino, aceite de oliva y pimienta negra. Echarle crema, cebolla o nata es un delito culinario para cualquier romano.

Spaghetti cacio e pepe: Una receta clásica que se trata simplemente de espagueti con queso pecorino romano y un buen toque de pimienta.